Sofía Imber y Daría Hernández hablan sobre la Curagua

Eso fue el miércoles 3 de noviembre de 1976 en el programa «Solo con Sofía» transmitido por RCTV

Reproducimos aquí el texto de esa entrevista, como una manera de preservar el patrimonio histórico cultural del pueblo de Aguasay; en especial, el relacionado con la elaboración del chinchorro de curagua.

Entrevistadores: Ímber, Sofía;

Entrevistado: Hernández, Daría, directora del Museo de Folklore;

Programa: Sólo con Sofía

Canal: Radio Caracas Televisión

Fecha: miércoles 03 de noviembre de 1976

SI: Daría Hernández, es Directora del Museo de Folklore, y creo que no estoy subrayando nada al decir que no tiene presupuesto suficiente, no tiene local, pero Daría como Antropóloga, me va a decir ¿qué es como base y para qué es un Museo de Folklore?

DH: El Museo de Folklore tiene perfecto sentido, dentro de cualquier sociedad y particularmente dentro de la nuestra, porque en la medida en que se produce un desarrollo integral del país, el papel de una institución de este tipo es sumamente importante para el pensamiento y para la solidificación de lo que son los valores, vamos a decir auténticos, de nuestra cultura.

SI: ¿Y cómo distinguiríamos los valores auténticos de los anecdóticos? Al público no ha llegado, y ése podría ser un error, lo que es una danza auténtica?, ¿cómo distinguirla entonces de esas falsificaciones? ¿Es labor de ustedes esa desmitificación, y digamos, esa estilización tanto en las formas como en la música, en el color, etc.?

DH: Justamente, nuestra tarea es conocer para difundir la verdadera imagen de la expresión artística popular del pueblo.

SI: ¿El museo, se dedica más a las cuestiones antropológicas -porque tú eres antropóloga- o también a la parte musical y a los objetos? ¿Cuál es exactamente el área que ustedes cubren?

DH: Justamente por la concepción antropológica, nosotros tenemos un particular interés en hacer un enfoque de tipo integral de los fenómenos que nosotros consideramos que se conocen como pertenecientes a la cultura popular y tradicional, y queremos que su conocimiento -precisamente- se haga dentro de ese marco global, es decir, que no se consideren aislados del resto de los fenómenos que se producen en la sociedad.

SI: Yo te preguntaba sobre qué están haciendo ustedes, porque creo que existe un Instituto de Folklore, y existe un Museo de Folklore, son dos conceptos, y la gente no está muy clara, ¿qué es cada uno de ellos?

DH: Te voy a responder sobre qué es el Museo de Folklore, este museo se encarga, aparte de administrar y preservar, se trata de difundir fundamentalmente a través de exhibiciones, una serie de testimonios de nuestra cultura popular tradicional, o sea, que no se limita a la exhibición de objetos, sino que extiende sus actividades a la recopilación de toda la información documental en torno a los objetos que se exhiben. Todo esto va dentro de un contexto, o sea que no sólo es importante el objeto, el instrumento, sino también cómo se ejecuta y en qué ocasiones se ejecuta si, por ejemplo, es un instrumento musical, por quién es ejecutado, en qué ocasiones particulares.

SI: Ustedes tienen un local muy alejado del centro, ¿hay mucha gente que los visita?

DH: Realmente nosotros no tenemos un número de visitantes como sería deseable, porque realmente el espacio que tenemos es limitado.

SI: Pero, ¿tienen acceso los niños, escuelas?

DH: Nosotros tenemos un programa que para mí es una de las tareas más importantes y hermosas.

SI: Yo lo leí en un excelente trabajo de Montero Castro en El Universal, porque reflejó, porque su estilo periodístico directo lo hace posible, el valor de ese Museo, las difíciles condiciones en que ustedes trabajan, y me dijo que especialmente, al invitar a Daría Hernández, le pidiera que nos mostrara un audiovisual que seguramente con medios muy escasos, pudo preparar. Podemos entonces ir al audiovisual. ¿Quiénes ir comentando?

DH: Estamos viendo, -dijo explicando el audiovisual en pantalla-, imágenes que indican el señalamiento que indica las vías de acceso al pueblo de Aguasay en Monagas, nos interesa como en todos los estudios del Museo, hacer un enfoque lo más completo posible de las condiciones en que se producen los bienes, en este caso vamos a estudiar los chinchorros de Curagua, ése es el pueblo, también nosotros tomamos en cuenta el tipo de población allí asentada, las construcciones.

SI: ¿Cuándo dices «nosotros», con qué personal cuentas?

DH: Yo me he acostumbrado a hablar en plural para significar el Museom, nosotros somos diez.

SI: ¡Son una maravilla!, nosotros, en el Museo de Arte Contemporáneo empezamos dos personas.

DH: Somos diez ahora, antes éramos menos. Ésas son las vías de acceso a las haciendas de Curagua que están situadas en la parte baja, la vía de Los Morichales, es una zona muy fértil. Aquí se produce… (La película era con música, lo cual a veces, hizo poco audible la explicación del film) …Aquí se produce esa fibra que es muy importante, porque es la base del trabajo de hombres y mujeres, y todos se dedican al cultivo de la planta y también al proceso de su manufactura. Esos son los implementos que ellos utilizan para obtener la fibra, y es a base de un proceso de presión y torsión, todo este proceso es realizado por los hombres de la región, y las mujeres se ocupan propiamente del tejido. Esto que vemos ahora es ya una fibra, ya está lavada y torcida, se lava varias veces. La mujer interviene propiamente en el proceso de elaboración de los chinchorros que son sumamente ricos en su tejido, los diseños son extraordinariamente bellos, y muy laboriosos de hacer. Ahora vemos las diferentes fases de la elaboración, ése es el hilo con el cual empiezan a trabajar el tejido, ellas están preparando lo que llaman las pelotas de la fibra, para hacer la trama, utilizan también el pabilo para tejer y para unir las figuras unas con otras, los telares están en el interior de las casas, y así a la vez que las mujeres se ocupan de sus actividades y de hacer chinchorros. Esos son tejidos que como ves, son sumamente bellos y preciosos. Ése se llama el «Cuatro de la alegría», «Bombas», «Pañuelos entrecruzados», «Chingos», ellos mismos le ponen los nombres.

SI: ¿Por qué esas cosas no se encuentra fácilmente cuando uno las busca?

DH: Creo que se pueden conseguir fácilmente, lo que pasa es que la información no es accesible, nosotros en el Museo de Folklore estamos tratando de comunicar esos valores en la medida en que podemos. Ahora vemos etapas de la elaboración, del proceso, estos son (Palabra ilegible) es decir, las terminaciones de los chinchorros, y ahora, finalmente vemos las randas, que también se tejen por separado y que son muy hermosas.

SI: ¿El oficio pasa de madre a hijas?

DH: Sí, la transmisión del conocimiento es por vía oral.

SI: ¿Ustedes están grabando ya ese conocimiento?

DH: Sí, nosotros estamos trabajando todo el tiempo con eso.

SI: ¡Es muy hermoso eso, y una vez más sentimos aquí la falta de color!

DH: Son muy variados, y eso es otro final de chinchorro, es una randa para colgarlo.

SI: Ustedes han visto esta parte filmada que es bellísima, y creo que Daría iba a mostrarles también cómo los niños adquieren ese conocimiento.

DH: Sí, y cuando los niños van al Museo, nosotros también tratamos de decirles otras cosas, por ejemplo, cuán importante es que conozcamos nuestro patrimonio, que conozcamos los testimonios de nuestra cultura, y el importante papel jugado por los museos, no sólo en nuestro sino todos los museos como instituciones.

SI: ¿No se enseña a los niños, a situar nuestra cultura dentro del conjunto de culturas latinas? Porque a veces no se les dice nada, y otras se hace una sobre valorización de las cosas.

DH: Nosotros intentamos que haya una comprensión de ese fenómeno dentro de un marco amplio. (Se comenzó a pasar otro documental).

SI: No veo por qué los museos, las instituciones, quienes tratamos de hacer una Venezuela diferente, tenemos que estar siempre en plano de pedir, de rogar, de limosnear, y creo que si eso es así, es muy difícil trabajar. ¿Cómo llega eso a conocimiento de los niños?

DH: Nosotros establecemos contacto al iniciarse el film, con los directores de las escuelas y nos reunimos con los maestros para tener un conocimiento de tipo general sobre lo que ellos han impartido en relación a esto.

SI: Y han impartido muy poco.

DH: Bueno, con limitados, pero en muchas ocasiones nos hemos encontrado con casos muy buenos.

SI: Nosotros tenemos pésima experiencia en cuanto a lo que el maestro quiere enseñar, porque en el caso de las artes plásticas, le quiere imponer una cosa a los niños y los niños necesitan cierta libertad para crear.

DH: Sí, nuestro personal trabaja con el grupo de maestros como instructores, y luego ellos asisten al Museo, pero nosotros somos quienes damos la base. Allí se ven grupos escolares en el museo y visitan una exposición de tipo experimental, montada especialmente para ellos, porque nos interesa que conozcan los procesos de fabricación de los bienes que están observando, ven también el material audiovisual y hacen un recorrido por las instalaciones del Museo, nosotros hacemos una evaluación del conocimiento adquirido y realmente estamos muy contentos por los resultados obtenidos.

SI: Lo que hace falta ahora es un buen local para tu Museo.

Fuente: UCAB

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